♦ Día 3: PARÍS

Miércoles, 13 de agosto de 2014

Por fin pudimos llegar a París, después de perdernos unas cuantas veces y de acabar optando por cambiar de ruta, ya que la anterior nos llevaba por lugares muy muy bonitos pero con calles algo estrechas y con demasiadas curvas. ¿Qué hacer cuando llegas a París después de un día y medio en coche? Dormir. Obviamente, cómo no dormir después de tantas horas conduciendo.

Luego, después de haber dormido tus horas, salir del hotel en busca de el primer destino al que quieres ir. El nuestro fue definitivamente la Torre Eiffel. Cogimos el tren hasta París, (he de decir que la estación de tren no era la más segura de todas) y fuimos en éste mismo con personas de distintas nacionalidades que iban a trabajar o a estudiar. Lo que más me gusta es la gran variedad de culturas que puedes encontrar en Francia, ya sea por turistas o por los mismos habitantes del país. Algo que debes saber es que tienes que informarte bastante bien antes de comprar algún bono para el tren, ya que -por experiencia propia- puede haber algún francés graciosillo que te venda gato por liebre. Así que es: o saber francés o tener claro de antemano el bono que vas a usar.

Lo mejor de París es que siempre hay algo para ver, y no te cansas tanto mientras caminas, ya que vas viendo los diferentes y hermosos lugares que hay. En nuestro trayecto hacia la Torre, pudimos ver la Puerta de Saint Denis, construida en 1672 por el arquitecto François Blondel y el escultor Michel Anguier por orden de Luis XIV para celebrar sus proezas en el campo de batalla. Su restauración duró 10 años. Allí nos encontramos a una pareja muy simpática que nos habló en inglés pidiendo que les sacáramos una foto. Curiosamente, esta pareja venía de Madrid a pasar sus vacaciones en la ciudad del amor. ¡Por fin pudimos escuchar a alguien hablar español! Y es que, cuando intentaba hablar en francés los pobres franceses se reían de mi forma de hablar, supongo que necesitaré un curso intensivo del idioma.

Después de mucho caminar llegamos al Palacio Chaillot, desde donde se veía la famosa Torre Eiffel, construida en 18887 por Gustave Eiffel y terminada en 1889. Es la estructura más alta de París con 300 metros de altura y tiene unos 7,1 millones de turistas cada año, de hecho, en la parte baja de la Torre siempre hay gente sacándose fotos. Bajamos las escaleras, y en ellas habían tres chicos dando un espectáculo musical muy divertido, haciendo participar a los turistas, bailando y haciendo bromas. Un espectáculo que merece la pena ser visto. Llegamos hasta donde está el Batobus y nos subimos a uno, el precio del Batobus por un día para un adulto es de 15€ y para un niño de 7€. En el viaje pudimos ver la Catedral de Notre Dame, el Pont des Arts y nuevamente la Torre, entre otros maravillosos monumentos.